
Se llamaba Palestina Tras el fin de la Primera Guerra Mundial y en aplicación de las decisiones de la conferencia de San Remo de abril de 1920, se proclamó en Oriente Próximo una nueva entidad geopolítica bajo el nombre de Estado de Palestina. Este estaba conformado por los sanjacados de Jerusalén, Nablus y Acre según la división administrativa del derrotado Imperio otomano, además de la anexión del Badiya de Transjordania. La constitución del Estado de Palestina fue firmada el 10 de agosto de 1922 y el censo de población se completó el 23 de octubre del mismo año. La Sociedad de Naciones, designada como guardiana de la civilización humana y garante de su desarrollo, emitió un documento en el que se precisaban las condiciones impuestas a Gran Bretaña, potencia mandataria sobre el Estado de Palestina. El mandato debía entrar en vigor el 29 de septiembre de 1923 y finalizar el 15 de mayo de 1948.








