
La victoria israelí en la Guerra de junio y la nueva ocupación de la Franja de Gaza liberaron a los Hermanos Musulmanes de la pesadilla que representaba para ellos el régimen egipcio, tras un enfrentamiento desencadenado por el intento de asesinato del líder Gamal Abdel Nasser en Manshiyya, Alejandría, en 1954. Las autoridades egipcias acusaron entonces a la “Hermandad” de haber urdido el complot y emprendieron una amplia campaña de detenciones que alcanzó a sus principales dirigentes, entre ellos Sayyid Qutb, principal teórico de la concepción del poder propia del islam político. Una década más tarde, tras la llegada de Abdul Salam Arif a la presidencia de Irak, su mediación permitió la liberación de Sayyid Qutb. Sin embargo, aquello no condujo a una reconciliación. Qutb fue detenido nuevamente, acusado de haber creado una organización clandestina destinada a derrocar por la fuerza al régimen egipcio, y condenado a muerte. Se negó a solicitar clemencia para obtener la conmutación de pena. Fue ahorcado el 29 de agosto de 1966.














