
Acudieron en masa —profesores, padres, antiguos alumnos y estudiantes del Colegio Notre Dame de Nazareth (NDN)— para expresar alto y claro su apego a la identidad, la singularidad, la historia, el patrimonio y el sistema educativo —esencialmente francófono— de un centro escolar presente desde hace más de siglo y medio, concretamente 153 años, en las alturas del barrio de Achrafieh, que, al igual que el Colegio, ha resistido durante décadas todo tipo de pruebas y crisis existenciales. Reunidos en un ambiente distendido en el emblemático patio de la Virgen, que abarrotaron de punta a punta, corearon consignas y portaron pancartas en las que reafirmaban que “NDN está en nuestro ADN”, “Nuestra historia no está en venta”, “Nazareth es un legado que hay que preservar” o “Nazareth tiene alma, preservémosla”…












