
El Gobierno francés anunció el lunes sus primeras medidas en respuesta a los disturbios del fin de semana en varias ciudades del país, empezando por toques de queda «parciales» y «localizados», aunque también se ha planteado la posibilidad de declarar el estado de emergencia. El presidente Emmanuel Macron, de gira por los países del Golfo, habría preferido renunciar al estado de emergencia para no alarmar a los mercados, sobre todo porque París había anunciado muy recientemente un aumento de su deuda y de su déficit público. Una situación de inestabilidad política o de seguridad tendrá sin duda repercusiones en los tipos de interés.
















