
«Cuándo terminará la guerra? Digo: cuando nos encontremos.» Mahmoud Darwish Soy por naturaleza optimista, sin estar por ello acorazado contra la tristeza. Sin embargo, a pesar de la oscuridad y la brutalidad de la guerra, atravieso ahora uno de los períodos más esperanzadores de mi vida, al contrario de tantos a mi alrededor. Creo que estamos viviendo las últimas guerras del Líbano, y en el silencio de la noche dejo que mis pensamientos deriven hacia “el día después de la guerra”. Pienso, con compasión sincera y sin ánimo de reprochar nada a nadie, con una neutralidad casi total, en el choque que sacudirá los hogares cuyos habitantes fueron educados en un odio profundo hacia Israel, su pueblo y los judíos en general — nacionalistas árabes, nacionalistas sirios, comunistas, islamistas de toda tendencia.















