
A principios de semana persistía la incertidumbre sobre la fecha de reanudación de las reuniones técnicas entre Teherán y Washington, después de que ambas partes acordaran el martes pasado, en Suiza, crear cuatro grupos de trabajo dedicados a los expedientes sobre el levantamiento de las sanciones, el programa nuclear y la reconstrucción. Aunque las conversaciones entre las dos capitales se han visto muy deterioradas por el pulso militar en torno al estrecho de Ormuz —sobre el que Irán quiere imponer un control total— y por la negativa de Teherán a permitir el acceso de los inspectores del OIEA a sus instalaciones nucleares, no se han roto del todo, según diversas fuentes concordantes citadas por la AFP y medios estadounidenses.










