
El presidente libanés, Joseph Aoun, realizó el sábado una inusual visita al sur del Líbano, donde se desplazó a la ciudad de Nabatiye acompañado por el comandante en jefe del Ejército, Rodolphe Haykal. «Estamos a su lado y estudiamos cómo garantizar todos los servicios necesarios para que permanezcan aquí y para velar por su seguridad», declaró Joseph Aoun. «La retirada de Israel, el regreso de los prisioneros y desplazados, así como la reconstrucción, son principios nacionales que el Estado se compromete a llevar a la práctica», prometió. Cabe recordar que el martes pasado, la oposición chií a Hezbolá, junto con personalidades locales y otros ciudadanos, lanzó un «Llamamiento para salvar Nabatiye» y poner fin a la destrucción causada por el conflicto entre la milicia proiraní e Israel. Los 400 firmantes pidieron al Estado que desplegara al Ejército en la ciudad y el distrito, e insistieron en la responsabilidad que le corresponde a este respecto.















