
Cabe preguntarse hasta qué punto la apuesta del patriarca Elías Howayek por un Líbano pluralista constituía una opción históricamente viable, cuando las dinámicas predominantes del mundo árabe durante el siglo XX, como la descolonización, el auge del nacionalismo, el ascenso del islam político y el cuestionamiento de la modernidad occidental, avanzaban con frecuencia en una dirección opuesta. ¿Es el Líbano un "error de la historia", como algunos han sostenido y han hecho todo lo posible para hacernos dudar de nosotros mismos? ¿El proyecto pluralista defendido por el patriarca fue una anticipación visionaria de la diversidad de Oriente Medio o una apuesta histórica que se fue debilitando progresivamente ante las grandes transformaciones del siglo XX?
















