
En apenas dos siglos y medio, Estados Unidos ha logrado lo que ninguna otra potencia ha conseguido en la historia moderna. De ser una colonia periférica en los confines del Imperio británico, pasó a convertirse en la primera potencia económica, militar y cultural del mundo. Desde las grandes llanuras del Medio Oeste y sus campos de trigo y maíz hasta la industria automotriz, la computadora personal, Internet, Hollywood, la televisión, el jazz, el rock, las artes contemporáneas, las redes sociales, la comida rápida e incluso los jeans, fue tomando forma de manera gradual un modelo civilizatorio que convirtió a la "idea estadounidense" en un referente al que el mundo se adhirió durante doscientos cincuenta años.







