
Durante una de mis visitas a Canadá, pasé, como suelo hacer, por la librería Volume, que conserva valiosas obras de pensamiento que ya no circulan en el mercado editorial. Allí encontré un pequeño libro de un autor canadiense, Michel Poulin: Vivre et laisser vivre . Lo tomé de inmediato porque aborda la manera de vivir juntos, eso que en el Líbano llamamos “convivencia”. La idea central del libro parece sencilla: mi libertad termina donde empieza la de otra persona. Pero la pregunta clave es: ¿quién pone esos límites? El libro rechaza dos ideas extremas: la libertad absoluta, que conduce al caos, y el control total, que lleva a la represión. En lugar de ambas, propone otra forma de libertad: la “libertad responsable”.








