
En el Líbano, hay tres novedades que merecen atención por la relevancia de su dimensión sociopolítica: el segundo “Llamamiento para salvar a Nabatiye”, publicado el lunes y firmado por cerca de 400 personalidades, muchas de ellas chiitas, de esta región del sur del Líbano; un enfrentamiento armado, el segundo en 24 horas, entre presuntos miembros del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán y habitantes de la localidad de Nmayré, respaldados por partidarios del movimiento Amal, aliado de Hezbolá, y, por último, sendos comunicados publicados por dos pueblos chiitas, Arabsalim y Doueir, en los que piden al ejército que instale puestos fijos en las entradas de sus localidades.









