
La guerra en Ucrania sigue siendo el centro de un amplio debate alimentado, entre otros factores, por bombardeos casi diarios que tienen como objetivo, en ambos bandos, centros neurálgicos y, de manera más específica, las capitales de Rusia y Ucrania. Para comprender mejor las diferentes dimensiones de este antiguo conflicto, es necesario remontarse a sus antecedentes y a la génesis de lo que desembocó en esta guerra, ¿fratricida?, exponiendo las motivaciones y aspiraciones de las distintas partes involucradas, en particular de Occidente (Estados Unidos y Europa, ampliada a todos los países de la OTAN, con excepción de Turquía), y recordando también el inicio de la ofensiva rusa y el fracaso de los intentos por alcanzar la paz o, al menos, negociaciones, teniendo en cuenta que las responsabilidades en este contexto son múltiples.








