
Toda la atención sigue centrada en esta nueva fase hacia la que la región parece orientarse decididamente, dado el manifiesto rechazo de Teherán a iniciar un diálogo con Washington, basándose únicamente en las condiciones impuestas por la administración Trump para detener la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero. Cabe señalar que hasta el momento la República Islámica no ha anunciado nada oficial al respecto, cuyos líderes ya han hecho saber que la propuesta de 15 puntos de Washington es inviable y excesiva, y que ellos mismos tienen condiciones para un diálogo. Entre estas condiciones, en particular, el cese de los ataques y asesinatos selectivos en Irán, así como garantías solemnes de que la ofensiva no se reanudará. Teherán también exigiría el respeto de «la soberanía iraní» sobre el estrecho de Ormuz, que presenta como un «derecho».









