
No sé si Thélyson Orélien escribió por sí solo «Era eso o morir». Apenas he formulado esta frase, ya hay algo que me incomoda. Escribió solo. ¿Qué significa exactamente escribir solo? ¿Y desde cuándo se hace un libro en esa soledad perfecta que tanto nos gusta atribuir a los escritores? No sé si Orélien recurrió a una inteligencia artificial. No sé a qué habría recurrido, ni cómo, ni en qué momento de la escritura. Quienes lo acusan tampoco lo saben. Sin embargo, bastó con que una cuenta anónima en X (¡anónima, fíjense!) seguida hasta entonces por unas pocas decenas de personas introdujera extractos de su novela en un programa de detección, publicara unas cuantas capturas de pantalla y porcentajes, para que la sospecha circulara mucho más rápido que el libro.







