
En una época en que la reflexión pública parece a veces perder fuerza, el pensamiento del filósofo alemán Jürgen Habermas se presenta como una brújula singular y sigue siendo, aún hoy, de una candente actualidad, pues propone una reflexión sobre la modernidad laica, el lugar de la religión, el Estado-nación y el nacionalismo en el contexto europeo, así como sobre el pensamiento crítico en general, desde la perspectiva de la “ética del discurso” y del “diálogo libre de toda dominación”. Su pensamiento se opone, en este marco, a la idea de que el bien y el mal puedan ser definidos por una autoridad absoluta, una tradición inamovible o una verdad metafísica incuestionable. Por el contrario, Habermas defiende que deben debatirse racionalmente entre individuos libres e iguales, en un espacio de diálogo abierto.






