
La condena de la misión estadounidense ante las Naciones Unidas al ataque perpetrado por el Frente Polisario contra la ciudad de Smara, en el Sahara marroquí, no es un hecho menor. La misión estadounidense consideró que este tipo de actos amenaza la estabilidad regional y socava los avances logrados en el camino hacia la paz. No es menos significativo que haya insistido en que ha llegado el momento de poner fin a este conflicto que se prolonga desde hace casi cincuenta años, recordando que la resolución 2797 del Consejo de Seguridad considera la propuesta de autonomía presentada por Marruecos como el marco que traza el camino hacia la paz en el Sahara.








