
“Aunque se alcance un acuerdo preliminar, eso no cambiará la visión que Irán tiene de Estados Unidos”… Con pocas palabras, la agencia iraní Tasnim, que refleja las posturas de los Guardianes de la Revolución Islámica, aludió indirectamente a la raíz del mal que alimenta la crisis existencial que desestabiliza a los países del Levante y amenaza a algunos Estados del Golfo desde hace décadas. Esta breve frase ilustra, en efecto, un grave problema de fondo: la dimensión ideológica divina que dicta la línea de conducta del régimen de los mulás y que constantemente es ocultada o, a veces, ignorada por ciertos dirigentes occidentales.







