
A la luz de las elecciones legislativas celebradas hace unos días, puede hablarse de una cierta regularidad en la vida política de Marruecos. Las elecciones transcurrieron con calma y normalidad en todo el Reino. Los resultados fueron perfectamente claros y mostraron que el mayor vencedor fue el propio Marruecos, bajo el liderazgo del rey Mohammed VI, quien sentó las bases de un Estado moderno. También revelaron hasta qué punto los habitantes de las provincias del Sáhara están apegados a su identidad marroquí. Esto quedó claramente reflejado en la participación electoral registrada en las provincias saharianas.









