
Desde hace más de un siglo, el islam político constituye una de las principales corrientes intelectuales y políticas del mundo árabe y musulmán. Se ha manifestado en una multitud de organizaciones, corrientes y enfoques, desde movimientos que han optado por las elecciones y la acción política pacífica hasta movimientos revolucionarios y organizaciones yihadistas extremistas. Pese a sus profundas divergencias, una idea central ha seguido siendo común a una parte importante de estos movimientos: la convicción de que la crisis de las sociedades árabes y musulmanas puede superarse retomando un modelo político islámico capaz de devolver a la nación su unidad, su fuerza y su lugar.




