
La guerra en Ucrania sigue siendo el centro de un amplio debate alimentado, entre otros factores, por los bombardeos casi diarios que apuntan, en uno y otro bando, a centros neurálgicos y, más concretamente, a las capitales rusa y ucraniana. Para comprender mejor las distintas dimensiones de este antiguo conflicto, es necesario remontarse a los prolegómenos y a la génesis de lo que desembocó en esta guerra (¿fratricida?), exponiendo las motivaciones y aspiraciones de las diferentes partes implicadas —en particular Occidente (Estados Unidos y Europa, ampliada a todos los países de la OTAN, a excepción de Turquía)— y recordando también los inicios de la ofensiva rusa y el fracaso de los intentos de alcanzar la paz, o al menos abrir negociaciones, teniendo en cuenta que las responsabilidades en este contexto son múltiples. Para comprender bien todos los aspectos de la guerra en Ucrania, conviene plantear desde el principio algunas preguntas fundamentales. ¿Qué representan Rusia y Ucrania para Occidente? ¿Cuáles podrían ser las consecuencias concretas de una eventual victoria clara de uno de los dos protagonistas? Y, por consiguiente, ¿qué implicaciones tendría eso para Occidente y para Oriente Próximo? En una serie de cinco artículos, nuestro colaborador Jean-Patrick Dayras, contralmirante de la marina francesa, expone su visión y su análisis de la cuestión. Jean-Patrick Dayras, Contralmirante (2s) El mismo día de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, el 22 de febrero de 2022, numerosos franceses y europeos ondearon banderas ucranianas (¡incluso en las Azores!) y se ofrecieron como voluntarios para acoger refugiados e incluso para dar clases de lengua en los países de acogida. Habría sido interesante pedirles a quienes exhibían esa postura política que localizaran Ucrania en un mapa y explicaran qué había ocurrido en los últimos diez años (2013–2022) entre Europa, Ucrania y Rusia. Ese tipo de comentarios no se puede hacer en ciertos ambientes de Francia. Adhesión a la UE Pocos días después de la invasión rusa, Ucrania presentó oficialmente una solicitud de adhesión a la Unión Europea. El 17 de junio de 2022, la Comisión Europea recomendó conceder a Ucrania el estatuto de país candidato. ¿Por qué? ¿Con qué objetivo? Nadie lo sabrá jamás. El 23 de junio de 2022, los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 Estados miembros, reunidos en el Consejo Europeo, decidieron por unanimidad conceder a Ucrania el estatuto oficial de país candidato a la Unión Europea. El 14 de diciembre de 2023, el Consejo Europeo decidió abrir las negociaciones de adhesión, y el 25 de junio de 2024 dichas negociaciones fueron lanzadas oficialmente. ¿Qué funcionario o empleado de una gran empresa no habría deseado obtener un ascenso que conllevara un cambio de estatus tan ventajoso y tan rápido? Ya no sería una escalera social ni siquiera un ascensor social, ¡sino un cohete interplanetario social! Comparemos con los demás países candidatos que aún no son miembros de la Unión Europea. Apertura de los procesos de negociación: Turquía, 1999; Macedonia, 2005; Montenegro, 2010; Serbia, 2012; Albania, 2014; Moldavia, 2022; Bosnia-Herzegovina, 2022; Georgia, 2023. Kosovo presentó su solicitud de adhesión en 2022, pero aún no ha obtenido el estatuto oficial de candidato. ¿A qué se debe tanta prisa? ¿No era posible apoyar a Ucrania sin extenderle una alfombra roja tan prometedora, demasiado prometedora incluso? Lo menos que se puede decir es que los países candidatos no reciben el mismo trato. Ucrania es un país que fue muy corrupto y que sigue siéndolo. El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de «Transparency International» sitúa a Ucrania en el puesto 142 del mundo en 2014 y en el 116 en 2022 (los índices de Rusia son similares). En la prensa occidental, Rusia es presentada como un Estado corrupto. La corrupción de Ucrania, en cambio, pasa en silencio. El proyecto de paz bajo los auspicios de Turquía En la primavera de 2022, la paz no estaba lejos. La puerta estaba entreabierta desde el comienzo de la guerra. Turquía desempeñó un papel diplomático importante, aunque no logró alcanzar un acuerdo de paz duradero. Turquía ocupaba una posición singular: miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, mantenía buenas relaciones con Ucrania (venta de drones y cooperación militar) y conservaba vínculos estrechos con Rusia en los planos geopolítico (Siria) y económico. Turquía fue uno de los pocos países capaces de hablar simultáneamente con Moscú y Kiev. Organizó las principales negociaciones de paz de marzo de 2022 y facilitó el acuerdo sobre las exportaciones de cereales. Las negociaciones de marzo de 2022 Turquía acogió un encuentro entre los ministros de Asuntos Exteriores ruso y ucraniano en Antalya el 10 de marzo de 2022, así como negociaciones de mayor calado entre las delegaciones rusa y ucraniana en Estambul el 29 de marzo de 2022, que contemplaban: Un estatuto de neutralidad para Ucrania (renuncia a unirse a la OTAN). Garantías de seguridad otorgadas por varios Estados a cambio de esa neutralidad. La retirada de las fuerzas rusas de determinadas zonas. El aplazamiento de las conversaciones sobre el estatuto de Crimea. Trabajos de historiadores e investigadores demuestran que existía un proyecto de acuerdo, pero que numerosas cuestiones esenciales seguían sin resolverse, en particular el estatuto de los territorios ocupados, las garantías de seguridad, el calendario de las retiradas militares y el tamaño futuro del ejército ucraniano. Los éxitos militares ucranianos en torno a Kiev llevaron a los dirigentes ucranianos a pensar que podían obtener una posición más ventajosa sobre el terreno. Por su parte, Rusia mantenía exigencias que Ucrania consideraba inaceptables. El papel de Boris Johnson Se afirma que Boris Johnson habría disuadido a Ucrania de cerrar un acuerdo. Esta afirmación es objeto de debate. Sin embargo, fue divulgada con claridad por numerosos medios de comunicación y por comentaristas perspicaces y creíbles. Boris Johnson nunca lo desmintió. Su papel en el fracaso de las negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia, llevadas a cabo bajo mediación turca en la primavera de 2022, es uno de los temas más debatidos de la guerra. El 9 de abril de 2022, Boris Johnson viajó a Kiev. Según fuentes anónimas citadas por el medio ucraniano Ukrainska Pravda, habría transmitido dos mensajes principales: que Vladimir Putin no debía ser considerado un interlocutor de negociación fiable; y que las potencias occidentales no estaban dispuestas a garantizar un acuerdo alcanzado con Rusia en los términos que entonces se barajaban. Esta versión está en el origen de la afirmación según la cual Johnson habría saboteado el acuerdo que se vislumbraba. Expresaba públicamente su escepticismo ante la posibilidad de negociar con Putin y abogaba por continuar el apoyo militar occidental a Ucrania. No existe ninguna prueba que demuestre que un acuerdo de paz definitivo estuviera listo para firmarse y que hubiera sido cancelado únicamente por su intervención. No obstante, la postura del señor Zelenski cambió radicalmente. Las bazas de ambos países ¿Qué pueden aportar estos dos países a Europa? Ucrania cuenta con algunas de las tierras agrícolas más productivas del mundo: trigo, maíz, cebada, girasol y colza. Posee importantes recursos mineros, algunos de ellos indispensables para el desarrollo de las tecnologías modernas: hierro, manganeso, titanio, uranio, grafito y litio. Cuenta además con una industria sólida en los sectores de la siderurgia, la metalurgia, la construcción ferroviaria, aeronáutica, espacial y naval. Por último, tiene una notable capacidad de producción eléctrica de origen nuclear, gas natural y una extensa red de gasoductos que conecta Rusia con Europa. A todo ello se suma que Ucrania es un territorio estratégico que enlaza Europa con Rusia, bordeado por el mar Negro, esencial tanto para las exportaciones de cereales como para los intereses militares. En cuanto a Rusia, dispone de enormes riquezas en recursos naturales (petróleo y gas natural) y minerales (carbón, níquel, paladio, platino, oro, diamantes, cobre y aluminio). Además de poseer la mayor superficie forestal del mundo, cuenta con una agricultura que le ofrece una ventaja competitiva clave en las exportaciones: trigo, cebada y aceites vegetales. Próximo artículo Guerra en Ucrania: errores estratégicos rusos y torpeza occidental (3/5) Leer también sobre el mismo tema Cómo Occidente eligió a Ucrania (1/5)








