


El plazo dado por el presidente estadounidense Donald Trump a los Guardianes de la Revolución iraní para restablecer la libre circulación marítima en el estrecho de Ormuz vence hoy, martes, a las 20:00, hora de Washington (de madrugada en Medio Oriente). De no cumplirse, el presidente Trump podría dar luz verde a un ataque de gran envergadura contra Irán. A última hora de la tarde del martes (hora de Beirut), una fuerte incertidumbre reinaba en todas las capitales de la región sobre el rumbo que podrían tomar los acontecimientos. Un acuerdo podría alcanzarse en el último momento, sobre todo porque durante toda la jornada de este martes 7 de abril la Casa Blanca dejó abierta la puerta a la reanudación de las negociaciones, aunque no estaba claro si Irán había flexibilizado su postura.
Hacia el mediodía (hora del Levante), el presidente estadounidense utilizó términos aún más duros, afirmando que lo que podría ocurrir en caso de una escalada “podría aniquilar toda una civilización”.
Según CNN, los negociadores iraníes rechazaron la propuesta de un simple alto el fuego y presentaron una contrapropuesta a los estadounidenses orientada a una paz duradera, que Trump consideró “un paso adelante, pero insuficiente”. Al mismo tiempo, el embajador de Irán en Islamabad declaró que las negociaciones han llegado a un punto “crítico y delicado”.
Paralelamente a las amenazas de Donald Trump, los Guardianes de la Revolución mantienen un tono firme, calificando sus declaraciones de “infundadas” y asegurando que continuarán el combate. En este contexto, el régimen llamó la noche del lunes a los jóvenes del país a formar “cadenas humanas” alrededor de las centrales energéticas amenazadas, aparentemente sin dudar en exponer a adolescentes y jóvenes a la muerte para acusar a su enemigo de crímenes contra la humanidad. Por otra parte, el embajador de Irán en Kuwait instó a los países del Golfo a hacer todo lo posible para evitar una “tragedia en la región”.
Las operaciones militares
Sobre el terreno, los bombardeos no disminuyeron la intensidad durante la noche del lunes ni el martes. Teherán y varias ciudades fueron blanco de misiles estadounidenses e israelíes. En las últimas horas, la isla estratégica de Kharj, desde donde se exporta el petróleo iraní, fue objeto de ataques. Otro blanco generó gran repercusión: una sinagoga en Teherán que fue “completamente destruida” por un bombardeo, según medios iraníes citados por AFP. Nuevos puentes también fueron alcanzados, y la aviación israelí comenzó a ejecutar sus amenazas contra las vías ferroviarias en algunas regiones.
Los misiles iraníes continúan impactando en países del Golfo e Israel, en este último caso junto con cohetes de Hezbolá. Una planta petroquímica fue alcanzada en Arabia Saudita, probablemente en respuesta a los ataques contra la industria petroquímica iraní por parte de la aviación israelí.
Otra consecuencia de la guerra es el cierre, por precaución, del puente que conecta Arabia Saudita con Baréin por parte de las autoridades saudíes. Para Baréin, se trata de la única vía de salida posible, ya que el aeropuerto de este pequeño Estado del Golfo permanece cerrado desde el inicio de la guerra a finales de febrero.
El martes, el guía supremo Mojtaba Khamenei volvió a ser noticia: informes de servicios de inteligencia europeos, difundidos por la prensa internacional, lo sitúan en estado de coma, asegurando que no está consciente ni en condiciones de tomar decisiones, mientras recibe tratamiento por heridas graves en la ciudad iraní de Qom. Esto confirmaría nuevamente el control total del Cuerpo de Guardianes de la Revolución sobre el país.
Otro desarrollo grave este martes fue un tiroteo frente al consulado israelí en Estambul, Turquía. Según una fuente cercana al caso citada por AFP, no hay actualmente diplomáticos israelíes en territorio turco. El ataque dejó dos policías turcos levemente heridos. Hasta primeras horas de la tarde, no se había informado sobre la identidad ni la nacionalidad de los agresores. Sin embargo, estas informaciones podrían conocerse pronto, ya que, según CNN, uno de los atacantes fue abatido y los otros dos resultaron heridos, por lo que estarían bajo custodia de las autoridades turcas.
Este incidente plantea serios interrogantes, especialmente si se confirma un vínculo con la guerra en Irán: ¿estamos ante una fase de atentados a medida que el conflicto se prolonga y entra en un punto muerto?
Funerales conmovedores en Yahchouch
En el Líbano, aunque los combates continúan en el frente, la actualidad sigue marcada por el ataque israelí contra la zona cristiana de Aïn Saadé, al este de Beirut, dirigido contra un miembro de Hezbolá que sobrevivió. El ataque dejó tres muertos entre los residentes del edificio, entre ellos un miembro de las Fuerzas Libanesas, Pierre Moawad, su esposa y una vecina. Este hecho plantea una cuestión crucial sobre la protección de los civiles libaneses en zonas consideradas “seguras”, frente a la infiltración de combatientes perseguidos por el ejército israelí. Hasta el martes, no se conocían con precisión todos los detalles sobre la posible presencia de un combatiente en el edificio.
En cualquier caso, se celebraron emotivos funerales en el pueblo natal de Pierre Moawad. Los dos féretros fueron llevados en hombros al son de disparos de armas automáticas. Entre la multitud, predominaba la indignación de los familiares de las víctimas, quienes se preguntan por qué tuvieron que pagar el precio de una guerra iniciada únicamente por Hezbolá, exigiendo que se esclarezca toda la verdad y que se haga justicia. La tercera víctima fue enterrada al este de Beirut.
Otra cuestión que preocupa a los libaneses estos días es la del paso fronterizo de Masnaa, el principal que conecta Beirut con Damasco, ubicado en la región de la Bekaa. Este paso fue amenazado por Israel el pasado sábado, aunque no fue atacado. Sin embargo, permanece cerrado desde entonces. El martes, el ministro libanés del Interior, Ahmad al-Hajjar, declaró que se están realizando gestiones diplomáticas para lograr su reapertura. Según algunas informaciones, las autoridades libanesas y sirias lograron, mediante intensos contactos, evitar o posponer un posible ataque, pero hasta ahora no lograron su reapertura.
Finalmente, los pueblos cristianos fronterizos que siguen resistiendo en primera línea en el sur están más aislados que nunca. Un convoy encabezado por el nuncio apostólico Paolo Borgia no pudo llegar al pueblo cercado de Debl el martes y tuvo que regresar debido a la intervención inesperada de milicianos de Hezbolá...