
Pánico en las calles de Beirut y éxodo masivo tras la orden israelí de evacuación del extrarradio sur


El Consejo de Ministros reunido el jueves en el Gran Serrallo adoptó varias medidas destinadas a impedir toda actividad y presencia de los Guardianes de la Revolución Islámica iraní en el Líbano, en lo que se percibe como una verdadera caza de Pasdaran en el país.
El gobierno pidió a los ministerios pertinentes (Defensa e Interior), así como a los municipios y a los diferentes servicios de seguridad, que tomen todas las medidas necesarias para impedir cualquier actividad militar y de seguridad de los Guardianes de la Revolución en territorio libanés. Se encargó a las autoridades pertinentes que detectaran la presencia de Pasdaran en el país, los arrestaran y los expulsaran. Además, a propuesta del ministro de Asuntos Exteriores, Joe Raggi, el gobierno decidió imponer la obtención de un visado de entrada a todo ciudadano iraní que desee viajar al Líbano.
Cabe señalar que, al inicio de la reunión del Consejo de Ministros, el jefe de gobierno estigmatizó con vehemencia a quienes «cometieron el pecado de arrastrar al Líbano a aventuras de las que bien podríamos habernos librado todos nosotros». El Sr. Salam lamentó la actitud de quienes actuaron de esa manera «ignorando las catastróficas consecuencias de su comportamiento para el país, para servir intereses extranjeros contrarios a los intereses del Líbano».
Por otro lado, las calles y entradas de Beirut fueron escenario el jueves por la tarde de un gran movimiento de pánico y un bloqueo de la circulación tras la llamada del ejército israelí a evacuar sin demora varios barrios de la periferia sur. Decenas de miles de habitantes abandonaron precipitadamente sus hogares, la mayoría sin saber adónde ir. Este éxodo masivo provocó atascos inextricables en las calles de la capital. Recordamos que el ejército israelí también pidió el miércoles la evacuación de toda la región meridional situada al sur del Litani.
Según diversas fuentes, el ejército israelí tendría la intención de arrasar pura y simplemente varios barrios de la periferia sur, bastión de Hezbolá. El ministro israelí de Finanzas declaró el jueves sin ambages que la periferia sur de Beirut sufrirá el mismo destino que Khan Younes, en Gaza, es decir, una destrucción total. En este contexto, cabe destacar que el presidente Joseph Aoun se puso en contacto con el presidente Emmanuel Macron para pedirle que interviniera ante el gobierno israelí con el fin de salvar la periferia sur.
Recordemos en este contexto que en los últimos meses la Administración Trump había instado en varias ocasiones al poder libanés a aplicar lo antes posible el contenido de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, así como las disposiciones del acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2024 relativas a la entrega del arsenal militar de Hezbolá al ejército libanés. De lo contrario, subrayaron los líderes estadounidenses, el ejército israelí se encargaría de desarmar a la milicia proiraní. Sin embargo, las gestiones de EE.UU. en este ámbito quedaron en letra muerta.
Al mismo tiempo, la Administración Trump había advertido en las últimas semanas contra cualquier intento de Hezbolá de arrastrar al Líbano a una nueva aventura bélica, a raíz del conflicto con la República Islámica de Irán. Washington había advertido en varias ocasiones al poder que una implicación de Hezbolá en el conflicto con Irán tendría consecuencias desastrosas y dramáticas para el Líbano. También en este caso, las advertencias estadounidenses quedaron en letra muerta…
Joumblatt se alza contra «la locura de ciertas partes en el Líbano»
Cabe señalar que, al término de una reunión el jueves por la noche con el presidente Joseph Aoun, el líder del Partido Socialista Progresista, el diputado Taymour Joumblatt, declaró que «los habitantes del Sur pagan el precio de la locura de ciertas partes en el Líbano y en el extranjero». El Sr. Joumblatt subrayó a este respecto que la decisión de guerra y paz debería estar en manos del Estado central.