

Al igual que todos los museos del mundo, el Museo Nacional de Beirut es el guardián de una historia presa de las garras del olvido.
Sin embargo, no se limita a esta misión: también busca estar anclado en el presente y orientado hacia el futuro. Con este espíritu nació la idea de abrir un centro anexo al Museo, destinado a promover la cultura, el arte y los artistas libaneses contemporáneos. Este centro también tenía como objetivo asegurar la sostenibilidad del Museo Nacional de Beirut generando ingresos de actividades culturales y sociales, así como del alquiler de espacios, entre otros.
Esta idea de un centro dedicado al arte contemporáneo germinó en el seno de la Fundación Nacional del Patrimonio. El proyecto del pabellón anexo fue impulsado por tres mujeres: Mona Hraoui, Rima Shéhadé y Salma Es Said, esposa de Nuhad Es Said, cuyo nombre lleva hoy el centro.
Sin embargo, al igual que muchos proyectos en Líbano, tuvo que afrontar innumerables dificultades antes de ver la luz.
Obstáculos para su edificación
Desde el inicio de su construcción en un terreno adyacente al Museo Nacional de Beirut, el centro se topó con un obstáculo importante: la presencia de acuíferos. Para evitar cualquier riesgo de derrumbe, fue necesario abordar este problema incluso antes de comenzar las obras. Una vez superado este obstáculo, el proyecto finalmente pudo arrancar. Y sin embargo, no: la crisis del Covid-19 estalló entonces, imponiendo una nueva interrupción de la obra hasta el final de la pandemia.
Por si fuera poco, la explosión del puerto de Beirut se sumó a la larga lista de pruebas que atravesaba el país. A estas tragedias se añadió la crisis financiera de 2019, que pareció dar el golpe de gracia al proyecto.
Pero esto fue sin contar con la tenacidad de las tres madrinas del pabellón: Mona Hraoui, Rima Shéhadé y Salma Es Said.
La edificación del pabellón
Para recaudar los fondos necesarios para la continuación del proyecto, la Fundación Nacional del Patrimonio, bajo la presidencia de Mona Hraoui, lanzó una colecta de fondos, comprometiendo su propia credibilidad. En colaboración con el comité encargado del pabellón, se reunió una primera suma, pero esta seguía siendo insuficiente.
Fue entonces cuando Salma Es Said aportó la financiación complementaria, poniendo una única condición: hacer del pabellón «una verdadera joya». Esta exigencia fue plenamente respetada, bajo la atenta supervisión de Rima Shéhadé, hasta en los más mínimos detalles.
El pabellón finalmente vio la luz en septiembre de 2024. Fue bautizado como Pabellón Nuhad Es-Said para la cultura, en homenaje al difunto esposo de Salma Es Said, gran amante del arte y apasionado de la cultura.
Arquitectura y legado
El pabellón es obra del reconocido y premiado estudio Raëd Abillama Architects, que supo diseñar un espacio polivalente capaz de albergar tanto exposiciones como eventos culturales.
En su enfoque conceptual, Raëd Abillama se inspiró en los planos originales de Pierre Leprince-Ringuet y Antoine Nahas, arquitectos del Museo Nacional, el cual debía incluir inicialmente dos alas conectadas al edificio principal.
Solo se había construido el ala izquierda. Abillama, por lo tanto, realizó el ala derecha como una extensión natural del edificio principal, utilizando los mismos materiales y basándose en los planos históricos del Museo. Esta nueva ala está conectada al Museo por el pasillo del emir Maurice Chéhab, en homenaje a quien había contribuido a salvar el Museo durante la guerra. Fue el arquitecto de interiores libanés Jean-Louis Mainguy quien tuvo la idea de darle este nombre, en reconocimiento al papel determinante desempeñado por el emir en la protección del patrimonio nacional.
Los inicios
La primera exposición acogida por el Pabellón Nuhad Es-Said para la cultura fue «Puertas y Pasajes», fruto de una estrecha colaboración entre la Fundación Nacional del Patrimonio, el BeMA (Beirut Museum of Art) y el comité encargado del pabellón.
Actualmente, el pabellón alberga dos exposiciones:
• From Venice to Beirut. The World in the Image of Man – The Pavilion of Lebanon at the Biennale Arte 2022
• Impressions of Paradise
La historia del Museo Nacional de Beirut y de su anexo, el Pabellón Nuhad Es-Said, demuestra una vez más —si es que aún hacía falta— que Líbano sobrevive solo gracias a la iniciativa, la pasión y la determinación de hombres y mujeres comprometidos.