


Los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán, atacaron el sábado instalaciones petroleras en Arabia Saudí en represalia por bombardeos de Riad, marcando una nueva escalada en un frente adicional de la guerra que sacude Oriente Medio.
Aunque las autoridades saudíes no se han pronunciado al respecto, las fuerzas aéreas griegas, encargadas de operar un sistema de defensa aérea en Arabia Saudí, anunciaron haber interceptado dos misiles y un dron lanzados desde Yemen con destino a Yanbu.
Tras intensificar en los últimos meses sus ataques contra los países del Golfo en represalia por los bombardeos estadounidenses, Teherán parece abrir ahora un nuevo frente a través de sus aliados hutíes contra la coalición liderada por Riad.
Estos nuevos enfrentamientos en la estratégica zona del mar Rojo, mientras el estrecho de Ormuz permanece bloqueado en el otro extremo de la península Arábiga, alimentan la preocupación por el transporte mundial de hidrocarburos.

Ante esta nueva escalada, Donald Trump amenazó esta semana a los hutíes y a Irán con un «castigo militar mayor».
El presidente estadounidense aseguró mantener abierta la vía diplomática y continuar el diálogo con los dirigentes iraníes, al tiempo que advirtió de que podría infligir a la República Islámica «un nivel de ataques mucho peor». El viernes, varios medios estadounidenses informaban de conversaciones en torno a una posible operación militar a gran escala.
Baréin y Kuwait: una inusual respuesta del Golfo
Desde hace varias semanas, Irán concentra sus ataques de represalia en Baréin y Kuwait, dos países que albergan bases militares estadounidenses. Con fuerzas aéreas relativamente modestas, equipadas con aviones americanos y europeos, ambos Estados del Golfo ya no están dispuestos a permitir que Teherán los golpee impunemente.
Según el Wall Street Journal del viernes, Baréin y Kuwait enviaron en secreto cazas para atacar instalaciones militares en Irán, protagonizando su primera represalia directa contra la República Islámica. Llevadas a cabo a principios de mes, estas operaciones reflejan la toma de conciencia de los Estados árabes ante un conflicto que amenaza con arrastrarlos cada vez más.
Los ataques habrían tenido como objetivo depósitos de drones, arsenales de misiles y otras infraestructuras militares. Los Emiratos Árabes Unidos, que ya habían participado en varias operaciones contra Irán al inicio del conflicto, habrían aportado inteligencia sobre los objetivos y cobertura aérea defensiva, señal de una cooperación militar árabe cada vez más estrecha frente a Teherán, según las mismas fuentes.
En Irán, la represión continúa
A pesar del alto el fuego alcanzado en abril, las ejecuciones de manifestantes, miembros de grupos prohibidos y presuntos espías continúan en Irán. Según las organizaciones de defensa de los derechos humanos, se trata de un intento de las autoridades por sofocar cualquier nuevo movimiento de protesta similar al de enero pasado.
La reciente reanudación de las hostilidades preocupa aún más a estas organizaciones, que temen un endurecimiento adicional de la represión para acallar toda disidencia.
Las autoridades iraníes acusan a los ejecutados de haber participado en ataques letales contra las fuerzas de seguridad o de haber atacado edificios públicos. Sin embargo, las ONG denuncian juicios arbitrarios y sumarios, así como actos de tortura.
Estos casos no serían más que la punta del iceberg. Según Iran Human Rights (IHR), cerca de 400 personas han sido ejecutadas desde principios de año, principalmente en casos de asesinato o narcotráfico.
Con 2.150 ejecuciones registradas el año pasado, Irán ocupó una vez más el segundo lugar a nivel mundial, por detrás de China, según Amnistía Internacional.
Las tensiones se extienden a nuevos frentes
Los focos de crisis siguen desplazándose por Oriente Medio, donde persiste el temor a que en cualquier momento pueda reanudarse la guerra entre Washington y Teherán. Ambas partes afirman estar preparadas para un nuevo ciclo de enfrentamientos, mientras que las perspectivas de retomar el diálogo parecen cada vez más remotas ante el endurecimiento de sus posiciones respectivas.
Israel, por su parte, afirma estar dispuesto a reanudar sus ataques contra la República Islámica en caso de un ataque iraní contra su territorio o si Washington diera luz verde a una operación militar de gran envergadura.
En este contexto, la visita del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu a Washington, a principios de la próxima semana, cobra una importancia especial.
La oficina del jefe de gobierno israelí anunció el viernes que Netanyahu sería recibido el martes en la Casa Blanca por Donald Trump, poniendo así fin a las especulaciones alimentadas durante varias semanas sobre un deterioro de las relaciones entre ambos líderes.
Este encuentro debería permitirles examinar las distintas opciones susceptibles de poner fin a un conflicto que se estanca, al tiempo que se impide a Teherán reconstituir sus capacidades militares o retomar la iniciativa diplomática desde una posición de fuerza.
Otra señal de la posibilidad de una reanudación de las hostilidades: la embajada de Estados Unidos en Israel llamó a los ciudadanos estadounidenses presentes en el país a «seguir de cerca la evolución de la situación y prepararse ante una posible perturbación del tráfico aéreo».
Violentos enfrentamientos con víctimas mortales en Cisjordania
En Cisjordania, los habitantes de la localidad palestina de Tell dieron sepultura el sábado a cuatro hombres muertos el día anterior durante enfrentamientos con colonos israelíes.
Los disturbios estallaron el viernes tras la entrada en el pueblo de una veintena de colonos procedentes del asentamiento vecino de Havat Gilad. Según el ejército israelí, un palestino se apoderó del arma de un colono antes de matar a uno de ellos. Posteriormente se produjeron intercambios de disparos que dejaron cuatro palestinos muertos y un segundo israelí fallecido.
Israel lanzó de inmediato una amplia operación de seguridad, cercando la zona y cerrando los controles en toda Cisjordania, territorio palestino ocupado desde 1967.
La violencia se ha intensificado notablemente en Cisjordania desde el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. Los ataques de colonos y las incursiones del ejército israelí contra localidades palestinas se han vuelto casi cotidianos. Estos actos son documentados habitualmente mediante vídeos difundidos en redes sociales, en ocasiones por sus propios autores.
Tras lo que calificó de «atentado mortífero» que costó la vida a dos israelíes, Benjamin Netanyahu prometió actuar «con firmeza» y anunció «la aceleración de la legalización de puestos de avanzada» de colonias.
Estos puestos de avanzada, formados la mayoría de las veces por unas pocas caravanas o edificios prefabricados construidos sin autorización oficial, buscan crear hechos consumados sobre el terreno.
Dos sitios inscritos de urgencia en la lista del patrimonio en peligro
Cabe señalar, en otro ámbito, que las fortalezas de Jabal Amel, en el sur del Líbano, así como el yacimiento arqueológico de Sebastia, en Cisjordania, fueron inscritos el viernes de urgencia tanto en la Lista del Patrimonio Mundial como en la del Patrimonio Mundial en Peligro de la Unesco.
Las cinco fortalezas de Jabal Amel se encuentran en una región del sur del Líbano bombardeada con regularidad por Israel desde el inicio del conflicto.
Los «elementos constitutivos» de estas construcciones fortificadas, que datan del siglo XII y fueron erigidas sobre colinas que dominan los alrededores, han sufrido daños y siguen expuestos a amenazas derivadas del conflicto armado en curso, «suficientemente graves como para justificar el recurso a un procedimiento de urgencia», subraya la Unesco.
Regreso progresivo a Zawtar el-Gharbiyé
En el Líbano, por fin ha aparecido un tímido signo de calma en el Sur. Los habitantes de Zawtar el-Gharbiyé han comenzado a regresar gradualmente a su pueblo, bajo la supervisión del ejército libanés, que se ha desplegado allí conforme al acuerdo marco alcanzado el 26 de junio entre Beirut e Israel.

Este regreso hace pensar que la aplicación de dicho acuerdo avanza, a pesar de que el ejército israelí continúa llevando a cabo operaciones de demolición en otros sectores del Líbano Sur.
Sin embargo, la retirada progresiva de las fuerzas israelíes sigue estando condicionada al despliegue completo del ejército libanés y al desmantelamiento de las infraestructuras paramilitares de Hezbolá.
En Siria, Guterres pide apoyo internacional
Cabe destacar, en el plano diplomático, que durante su primera visita a Siria, el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, llamó el sábado a la comunidad internacional a apoyar a este país, inmerso en una fase de transición tras más de una década de guerra civil y la llegada de nuevas autoridades al poder.
Junto al presidente Ahmad al-Chareh, también abogó por el respeto a la soberanía siria, en referencia a las incursiones israelíes en el sur del país.
Esta visita es la primera de un secretario general de la ONU a Siria desde la de Ban Ki-moon en 2009. Se produce más de año y medio después de la caída, a finales de 2024, del presidente Bachar al-Ásad, derrocado por una coalición de grupos rebeldes.