


¿Falsa alarma o farol? El sábado por la noche se hicieron varias declaraciones alarmantes sobre la inminencia de un ataque estadounidense a gran escala contra Irán.
La reanudación de los enfrentamientos a principios de julio hizo descarrilar el memorando de entendimiento firmado a mediados de junio, que supuestamente debía allanar el camino hacia conversaciones de paz.
El jueves, Pakistán, país mediador, afirmó que los beligerantes estaban negociando con miras a una desescalada, en particular en lo que respecta al estrecho de Ormuz. Irán y Estados Unidos reanudaron esta semana sus intercambios de ataques nocturnos tras varios días de calma, aunque no se ha reportado ningún ataque desde la noche del viernes al sábado.
Sin embargo, ante el estancamiento de la situación y la falta de una voluntad sincera de negociación por parte de Teherán, la administración Trump quiere poner fin a una situación política y de seguridad tensa cuyas consecuencias económicas se sienten en todo el mundo.
La alerta más seria provino de las embajadas estadounidenses en varios países de Oriente Medio, que el sábado advirtieron a los ciudadanos estadounidenses sobre una posible "escalada" del conflicto regional y los instaron a estar listos para partir, después de que el presidente Donald Trump amenazara con atacar Irán con contundencia.
Según medios estadounidenses, Washington estaría considerando nuevos bombardeos masivos este fin de semana, en particular contra infraestructuras energéticas; sin embargo, según el medio estadounidense CBS, que cita varias fuentes anónimas, Donald Trump aún no habría dado su visto bueno.
El presidente estadounidense volvió a amenazar el viernes con golpear "muy fuerte" a Irán, que desde la reanudación de las hostilidades a principios de julio ha retomado sus ataques contra países aliados de Washington e instalaciones estadounidenses en la región.
Los mensajes de alerta dirigidos a ciudadanos estadounidenses, cuyas versiones fueron publicadas el sábado en las redes sociales de las embajadas en Ammán, Abu Dabi, Jerusalén, Mascate, Kuwait, Bagdad, Riad, Doha y Beirut, invitan a los ciudadanos estadounidenses a verificar la información sobre sus vuelos y a seguir las instrucciones de seguridad de las autoridades locales.
"Los estadounidenses en Oriente Medio deben actualmente extremar la precaución y la vigilancia, y prepararse para posibles cancelaciones de vuelos, cierres temporales del espacio aéreo y posibles alteraciones en los desplazamientos", precisa la alerta.
En el Líbano, el personal no esencial de la embajada fue reubicado.
"El régimen iraní es impredecible, como lo han demostrado sus recientes decisiones de atacar zonas de la región sin previo aviso ni provocación, así como de extender sus ataques a áreas que no habían sido objetivo anteriormente (como Egipto)", indica un mensaje publicado en los sitios web de las embajadas.
El miércoles, un dron golpeó un buque gasero perteneciente a una empresa estadounidense que estaba amarrado en un puerto egipcio. Egipto lleva a cabo una investigación, aunque hasta el momento no ha acusado a ningún grupo de ser el responsable del ataque.
El ejército iraní, por su parte, acusó a Washington de "avivar las tensiones" en la región y advirtió: "Todo país que sirva de escudo defensivo para la América criminal y agresiva será engullido por las llamas de la guerra".