


Mientras las fuerzas israelíes continúan con sus incursiones selectivas intermitentes en el sur del Líbano y con la destrucción sistemática de la infraestructura de Hezbolá en la región meridional del país, la sexta ronda de negociaciones directas entre el Líbano e Israel, concluida el miércoles en Roma bajo los auspicios de Estados Unidos, parece haber dado oficial y concretamente el pistoletazo de salida al largo y arriesgado proceso de retirada progresiva del Tsahal del sur del Líbano.
Tras dos días de reuniones, el martes 14 y el miércoles 15 de julio, en la capital italiana, tanto las fuentes autorizadas estadounidenses como las libanesas calificaron de «fructífera» y «positiva» la conclusión de esta sexta ronda de conversaciones líbano-israelíes. La embajada estadounidense en Beirut indicó que se acordaron medidas concretas para el establecimiento de las dos primeras zonas piloto, que deberían permitir al ejército libanés desplegarse en los sectores que los israelíes evacúen.
Los detalles técnicos precisos se ultimarán en los próximos días, precisa la embajada estadounidense, que añade que esto permitirá pasar a debates más amplios que desemboquen en la aplicación de «todos los capítulos» del acuerdo marco firmado por el Líbano e Israel «con el objetivo de alcanzar un acuerdo global» entre ambos países.
Esta valoración positiva de las conversaciones de Roma fue compartida por una fuente libanesa y por un alto responsable israelí citado por Maariv, quien indicó el miércoles que el Líbano e Israel han llegado a «un acuerdo sobre las dos primeras zonas piloto en el sur del Líbano». Dicho responsable subrayó además que ambos países consideran «el desarme de Hezbolá como un objetivo fundamental» del proceso en curso definido por el acuerdo marco.
Trump vuelve a la carga sobre Chareh
En lo que respecta al destino de Hezbolá, el presidente Donald Trump volvió a insistir el miércoles sobre el papel que podría asumir el presidente sirio Ahmed el-Chareh en el desmantelamiento de la milicia del partido. «El presidente Chareh desearía intervenir para ocuparse de Hezbolá y estoy pensando en darle luz verde», afirmó el jefe de la Casa Blanca, quien precisó su pensamiento al respecto subrayando que el líder sirio será «más preciso que los israelíes en su manera de tratar con Hezbolá». «Lo hará de forma diferente, sin destruir edificios», estimó.
Esta propuesta, ya defendida por el presidente Trump en más de una ocasión durante los últimos días pero rechazada por los libaneses, será presumiblemente abordada durante la visita que el presidente Joseph Aoun realizará el 21 de julio a Washington, donde será recibido en la Casa Blanca. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu también la discutirá sin duda durante su visita prevista a Washington a comienzos de la próxima semana.
Sleiman Frangié y Mahmoud Comati sancionados por Irak
Cabe señalar, en el capítulo de la lucha contra los excesos milicianos del partido pro-iraní, que el gobierno iraquí ha incluido a Hezbolá libanés en su lista de sanciones bancarias con el evidente propósito de cortar las fuentes de financiación del partido pro-iraní. Al mismo tiempo, las autoridades iraquíes también han impuesto sanciones bancarias al jefe de las Marada, el exministro y diputado Sleiman Frangié, y al vicepresidente del Consejo Político del partido, Mahmoud Comati, ambos ya sancionados previamente por el Tesoro estadounidense.
Estas sanciones llegan tras las conversaciones que el nuevo primer ministro iraquí Ali al-Zaidi mantuvo hace unos días en Washington con el presidente Trump. Dichas conversaciones fueron enmarcadas por el señor Zaidi bajo el signo de la «asociación estratégica» con Estados Unidos. El presidente Trump marcó el tono de esa asociación al señalar que serán empresas estadounidenses las que se encargarán de las operaciones de extracción del petróleo iraquí. «Los iraquíes», afirmó el jefe de la Casa Blanca, «ya no quieren tratar con los demás, quieren tratar con Estados Unidos, y esa es, por cierto, una de las razones por las que estaba convencido de que haría (el señor Zaidi) un excelente primer ministro».
Los ataques estadounidenses contra las posiciones de los Pasdaran
En el frente iraní, el ejército estadounidense continuó el miércoles por la mañana, y más tarde a lo largo del día y la noche, sus ataques contra los centros de lanzamiento de misiles y drones, así como contra radares e infraestructuras militares pertenecientes a los Guardianes de la Revolución Islámica en el sur de Irán, a lo largo de la costa que da al estrecho de Ormuz. La isla de Hengam, también en el sur de Irán, fue igualmente blanco de los ataques estadounidenses. El presidente Trump subrayó al respecto que «la semana que viene podría ser la peor que Irán haya vivido jamás»…
Cabe señalar en este contexto que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, ha impuesto sanciones contra siete personas y entidades acusadas de estar implicadas en una red internacional que participa en el esfuerzo de armamento de los Pasdaran.