
En Siria, las fuerzas e instituciones kurdas anuncian su integración en el Estado


El presidente Donald Trump señaló el martes, de manera muy oportuna, un aspecto de la guerra iraní que lamentablemente ha sido ignorado por ciertos responsables políticos y medios de comunicación occidentales: la dimensión humanitaria de la crisis iraní en general y, más concretamente, el comportamiento asesino e indigno de algunos sectores del poder instalado en Teherán, que adoptan como estrategia de represión y coacción la ejecución y el ahorcamiento en grúas, de forma casi cotidiana, de escolares, adolescentes menores de 18 años y jóvenes universitarios, con el objetivo de aterrorizar a la población y crear un clima destinado a sofocar cualquier intento de levantamiento popular.
“La República Islámica, en plena decadencia, no paga a gran parte de sus militares mientras mata a manifestantes, incluso cuando no están protestando, a una escala nunca vista antes”. Se trata de una crisis humanitaria de una magnitud excepcional”, subrayó sin rodeos el presidente Trump. Son precisamente esas ejecuciones de adolescentes y jóvenes “a una escala nunca vista antes” las que ciertos responsables políticos y medios de comunicación occidentales “bien pensantes” se niegan a ver y reconocer, banalizando así esta práctica ignominiosa consistente en colgar en grúas o secuestrar a adolescentes —se han reportado varios casos de secuestros y desapariciones de menores en los últimos días— con el fin de crear un clima coercitivo de terror antes de que la situación se desborde en las calles bajo el peso del colapso socioeconómico, que crece de forma exponencial.
Aún sin reacciones ante el D-Day económico
En el plano práctico, los círculos políticos y económicos a nivel internacional observan de cerca el impacto concreto que tendrá la verdadera guerra económica, conocida como el “Día D económico”, lanzada oficialmente y de manera espectacular el lunes por el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Se esperan con gran interés las reacciones de los países europeos y árabes al respecto, en particular de la implementación de las medidas anunciadas por el ministro Bessent.
Mientras se esperan más detalles y aclaraciones sobre las consecuencias económicas del Día D, el tema crucial del Estrecho de Ormuz ha resurgido, poniendo de manifiesto la profunda división que aún separa a Washington y Teherán.
El presidente Trump indicó el martes que la Armada estadounidense le había informado de que todas las minas que amenazaban el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz habían sido destruidas o retiradas. Funcionarios estadounidenses, citados por el sitio Axios, precisaron que, en los últimos meses, drones submarinos inspeccionaron el estrecho y localizaron alrededor de un centenar de minas, que posteriormente fueron destruidas o retiradas por empresas privadas. Estos funcionarios afirmaron que la neutralización de estas minas facilita el paso de los buques por el estrecho, "lo que permite un aumento de las exportaciones de petróleo a los mercados internacionales".
En este contexto, el jefe de la Casa Blanca precisó que la República Islámica ha sido advertida de que cualquier embarcación que intentara colocar nuevas minas sería destruida de inmediato. El presidente Trump aprovechó la ocasión para dar cuenta de una vigilancia minuciosa y exhaustiva por satélite de toda la extensión del estrecho, pero también —y esto es lo esencial— de los tres emplazamientos nucleares destruidos por la aviación estadounidense en junio de 2025 y, sobre todo, del sitio nuclear subterráneo de Pickaxe Mountain (montaña del Pico), construido en las profundidades de una montaña de granito (duro) cerca del complejo nuclear de Natanz. Este emplazamiento de Pickaxe Mountain es difícilmente alcanzable por la aviación estadounidense y, según diversas fuentes occidentales, los iraníes estarían llevando a cabo de manera clandestina trabajos de enriquecimiento de uranio y ensamblaje de misiles balísticos de largo alcance.
El régimen iraní retoma sus maniobras dilatorias
Ante la escalada estadounidense contra la República Islámica, el régimen de los mulás reaccionó el martes relanzando sus tradicionales maniobras dilatorias destinadas claramente a ganar tiempo, tal como viene haciendo desde hace más de veinte años, desde que el asunto del enriquecimiento clandestino de uranio por parte de Teherán salió a la luz a principios de los años 2000.
Impulsados, presumiblemente, por el poder de los mulás, los ministros de Asuntos Exteriores de Irán y Omán celebraron el martes en Teherán una reunión calificada por el régimen iraní de “constructiva”. Al término de estas consultas se publicó un comunicado conjunto que subraya la necesidad de restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz “preservando la soberanía y los derechos de ambos países”. El comunicado retoma en este sentido el proyecto iraní, propuesto en numerosas ocasiones por Teherán, consistente en crear “un corredor temporal conjunto a través del estrecho, en paralelo a una operación conjunta de desminado”. Una forma que tiene el poder de los mulás de alimentar la percepción de que controla el estrecho y de que es el único árbitro de su gestión…
En Siria, las fuerzas y organismos kurdos se integran al Estado
En un plano completamente distinto, la jornada del martes 25 de agosto estuvo marcada por un acontecimiento de gran alcance histórico y simbólico. El jefe de las fuerzas kurdas, Mazloum Abdi, anunció al caer la tarde la disolución de la milicia kurda “Kassd”, que había sido encuadrada y apoyada por los Estados Unidos para combatir al Estado Islámico. Abdi anunció al mismo tiempo la disolución de la administración autónoma y de todos los organismos kurdos vinculados a ella, que serán integrados en las instituciones del Estado sirio.
Esta integración de las fuerzas y estructuras kurdas al Estado fue consagrada de manera solemne durante una reunión que reunió al presidente Ahmed el-Chareh con Mazloum Abdi. La página del conflicto latente entre el antiguo régimen de Assad y la minoría kurda, ampliamente marginada por los presidentes Assad, padre e hijo, parece quedar así cerrada… Queda por materializar en los hechos y consolidar este salto cualitativo.